Contrato de mantenimiento de saneamiento en comunidad: qué debe incluir
Un contrato mal redactado es una cuota fija por no hacer casi nada. Estas son las partidas que lo convierten en algo útil.
Un contrato mal redactado es una cuota fija por no hacer casi nada. Estas son las partidas que lo convierten en algo útil.
Se limpia a fondo, se friega con lejía y a los dos días vuelve a oler igual. Porque el olor no viene de los cubos.
Buena parte de los edificios de Madrid de los años sesenta y setenta sigue con sus bajantes originales. Aguantan mucho, pero no eternamente.
Que el olor aparezca en las plantas altas de un bloque tiene una explicación concreta, y casi nunca está dentro de tu vivienda.
Cada vez que alguien alicata sobre el tapón de registro de una bajante, la siguiente avería del edificio cuesta el triple.
La mancha aparece en tu techo, pero el origen casi nunca está justo encima. Localizarlo bien es lo que evita picar en tres sitios.
Está en un foso, tapada, y funciona sola durante años. El día que no arranca, el garaje se inunda entero en una hora.
Cuando la red de la calle va llena, el agua entra en el edificio por el punto más bajo. Hay una pieza que lo impide y cuesta poco.